
Un dia de julio, capaz que de abril, Carlos Solari grabo en su casa un poema, un poema para las madres de plaza de mayo, que mas alla de los quilombos que hay ahora y de las posturas que tomen o que no tomen, se puede estar a favor o en contra, pero creo q nada puede ensuciar lo que representan estas mujeres y el mensaje mas alla de todo es bien claro, no hace falta estar cerca de la fecha d algun aniversario para recordar y No Olvidar..
La carta empieza asi:
Esto es un homenaje al coraje, quizas la unica virtud humana de la que podemos sentirnos orgullosos.
Todavia no han regresado
y nosotras, tenemos q cuidar
unos pañuelos blancos como nuestros cabellos
para amargos dias venideros
sin ustedes a nuestro lado
esos dias seran muy tristes
por eso juntamos nuestras fuerzas de mujer
y cantamos tan fuerte que quizas lo oigan
llegando el estruendo, a traves del aire